INVENTOS ROBOTICOS
Deep Sleep es un robot con forma de oso. Para que se ocupe de nuestros ronquidos solamente necesitamos colocarnos un medidor de oxígeno en la mano. Cuando el oxígeno de la sangre esté bajo y los ronquidos sean detectados, el pequeño oso procederá a acariciarnos el rostro (o quizá hacernos cosquillas) para que cambiemos la posición de nuestra cabeza y dejemos de roncar.
Nos surge una duda: ¿también funcionará con la gente que cambia varias veces de posición mientras duerme? Esperemos que sí.
ROBOPERIODISTAS
Según indican los fabricantes de tan sensacional software, se pueden ajustar los parámetros de redacción según el carácter de la editorial, el enfoque que se quieran dar a las noticias y unos cuantos detalles más sobre el estilo de redacción. El software ya ha sido utilizado por diversos medios editoriales en los Estados Unidos para actualizar sus páginas web con noticias de teletipo con resultados asombrosos. Con un Roboperiodista en el equipo editorial, han ganado un 40% más de visitas en la web, con un coste de 7 euros el artículo de 500 palabras.
DIgamos adiós al becario que se pasaba los domingos actualizando la página web con noticias de fútbol y demos la bienvenida a RoboPress.
El Northrop Grumman B-2 "Spirit"


El primer avión "invisible" data de hace nada menos que 30 años, pero su aspecto sigue siendo más propio de una nave espacial venida del futuro que de un avión creado por el hombre. El Spirit ha sido también el padre de toda una nueva generación de aviones. El más reciente combina la tecnología stealth con la robótica. Es el X-47B, un dron capaz de despegar y aterrizar desde un portaaviones.
El catamarán AC72
Con un coste de 10 millones de dólares, el AC72 está revolucionando la navegación deportiva a vela. Sus dos estilizadas quillas miden más de 20 metros, y su vela fija se eleva trece pisos sobre la superficie del agua. El velero es capaz de duplicar la velocidad del viento que recibe y casi parece volar sobre el agua a máxima velocidad. Su manejo no es fácil. El medallista olímpico Andrew Simpson falleció en un accidente mientras lo pilotaba.
El motor de iones de Xenon de la NASA
El motor XENON (NASA's Evolutionary Xenon Thruster) desarrollado por la NASA ya ha batido récords sin salir al espacio. Lleva funcionando más de cinco años ininterrumpidos. En el futuro cercano, este motor que apenas gasta combustible servirá para capturar asteroides. En el vacío, será capaz de alcanzar velocidades de 40.000 metros por segundo.



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